CAUSAS DEL AUTISMO

En la actualidad no es posible determinar una causa única que explique la aparición de los Trastornos del Espectro del Autismo (TEA), pero sí la fuerte implicación genética en su origen. La gran variabilidad presente en este tipo de trastornos apunta también a la relevancia que puede tener la interacción entre los distintos genes (factor genético) y diferentes factores ambientales en el desarrollo de los TEA, pero por el momento, estos elementos no se encuentran claramente identificados, y aún es necesaria mucha investigación al respecto

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SI TIENES UN HIJO/A CON TEA, ¿HAY RIESGO PARA EL PRÓXIMO EN NACER?

Para conocer la respuesta a esta pregunta es necesario conocer si ha resultado posible identificar o no una causa genética específica para el TEA del primer hijo o hija mediante un estudio para tal efecto.

En la actualidad esta identificación es muy difícil y sólo se logra en aproximadamente el 15% de los casos diagnosticados de TEA. Para estas familias en las que los estudios han arrojado un resultado positivo es muy importante recibir una orientación genética especializada sobre el riesgo y la alta probabilidad de que su siguiente hijo/a pudiera presentar también un trastorno de este tipo.

Cuando no es posible identificar esta causa genética específica, los estudios de investigación identifican un riesgo aproximado tener un segundo hijo o hija con TEA en el 10% de las familias que ya tienen un hijo con un trastorno de este tipo. Este riesgo se incrementa aún más en los casos en que ya se tengan dos hijos con TEA arrojando una estadística de alrededor del 30% de riesgo en el tercer nacimiento.

Por último, es necesario destacar que la dificultad para detectar la causa genética en un amplio porcentaje de los casos de TEA no pone en duda que éstos tengan una base genética, sólo que no es posible identificarla con la tecnología y las pruebas disponibles en la actualidad.

¿ES CIERTO QUE LAS VACUNAS PROVOCAN AUTISMO?

No es cierto, las vacunas no provocan autismo. Después del desarrollo de numerosos trabajos de investigación a gran escala y a nivel internacional, actualmente la comunidad médica y científica de todo el mundo apoya de forma unánime la conclusión de que no existe evidencia que relacione la vacunación y el desarrollo de los TEA.

Es más, con el paso de los años se ha demostrado que los estudios originales desarrollados por el Dr. Andrew Wakefield que establecían esa posible conexión carecían de rigor científico y que estaban falseados. Asimismo, una sentencia emitida en 2010 por el Consejo General Médico de Gran Bretaña retiró la licencia para ejercer la medicina de este facultativo en Reino Unido por mala práctica profesional y conducta poco ética. Considerándose los estudios de este señor como uno de los mayores fraudes de la historia.  Inmediatamente después la prestigiosa publicación británica The Lancet, responsable de la publicación original del trabajo de Wakefield, emitió una rectificación retirando el artículo y retractándose de su publicación.